Como unas de las clínicas dentales de Valdebernardo siempre te insistiremos en la idea de que una correcta higiene bucodental ha de asentarse sobre tres pilares: cepillo, hilo dental y enjuague. Tres elementos que han de ir de la mano.


El hilo dental, usado después del cepillo, es un eficaz instrumento para eliminar los restos de suciedad de la boca y evitar que deriven en placa bacteriana. Ayudamos además a prevenir la caries y otras enfermedades periodontales. Sin embargo, hay que saber usarlo para que su uso no sea contraproducente y dañemos, por ejemplo, nuestras encías. En Vicálvaro Dental - Clínica Dental te recordamos que, aunque usemos el cepillo más moderno del mercado, el hilo dental sigue siendo necesario. Lo ideal es usarlo al menos una vez al día. Tras cortar un trozo generoso y enrollarlo en los dedos índices de las manos, lo iremos pasando por cada rincón de nuestra boca en busca de restos de comida.  


A pesar de estar concebido para evitar lesiones, hay que evitar frotarlo bruscamente contra las encías porque podríamos provocar un sangrado. Hay que empezar desde la base hacia el exterior de cada pieza dental. En el mercado tenemos dos tipos de hilo dental. El del nylon o multifilamento puede estar o no encerado y se deshilacha más fácilmente porque tiene varios filamentos. Por su parte, el hilo dental monofilamento es más caro porque se desliza más fácilmente entre los dientes, aunque el espacio que haya entre ellos sea reducido. En las clínicas dentales de Valdebernardo sabemos que hay personas que son reticentes al uso del hilo dental. Si este es tu caso, ten en cuenta que el hilo es algo esencial si queremos mantener una boca sana y que, si lo usamos debidamente, no tiene por qué causarnos problemas.